Sergio Reyes Puerta
Muhammad ibn Abi Yamra, personaje real de Mursiya; El pintor del Rey Lobo

Muhammad ibn Abi Yamra (personajes reales) y los banu Jattab

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Inauguro con Muhammad ibn Abi Yamra y sus antepasados los artículos sobre personajes reales de “Mursiya; El pintor del Rey Lobo“. Próximamente iré publicando más entradas sobre otros protagonistas y secundarios de esta novela histórica.

Antecedentes familiares: los banu Jattab

Y si empiezo por este es porque guarda cierta relación de parentesco con otro de los personajes reales de “Mursiyya; El talismán del Yemení“. Proporciona este hecho, de algún modo, un aura de continuidad (innecesaria, porque son historias independientes que se pueden leer por separado sin tener que leer la otra) a la serie. Pues bien, quien haya leído la primera obra de estas novelas que me traigo entre manos seguramente recordará a los banu Jattab. Pinchando en el inmediato enlace anterior podéis leer el artículo que en su día le dedicara a esta estirpe por su aparición en mi primera novela, la que ambiento en el siglo IX.

Muhammad ben Marwan ben Jattab, miembro de los banu Jattab, transmitiendo la Mudawwana a algunos discípulos entre los que se encuentran sus hijos

Por haceros un muy breve resumen, os cuento que fue esta una importante familia que se aposentó en el sureste peninsular prácticamente desde el comienzo de la invasión musulmana. Uno de los descendientes de esos primeros conquistadores, Muhammad ben Marwan ben Jattab, aparece brevemente entre las páginas de “Mursiyya; El talismán del Yemení”. También hablo en aquellas páginas de su bisabuelo.

Efectivamente, el tal Muhammad ben Marwan ben Jattab sería bisnieto del que fuera yerno de Teodomiro, Abd al-Yabbar (Abdalyabbar ben Jattab en “Mursiyya; El talismán del Yemení”). Este descendiente del que casara con una hija del citado comes cristiano y visigodo fue el que trajo a esta zona de al-Andalus, desde el norte de África, el que sería uno de los tesoros de su familia.

La Mudawwana, tesoro familiar de Muhammad ibn Abi Yamra

La Mudawwana de Sahnun había sido traída, como digo, en el siglo IX d.C. por su antepasado, el que aparece en “Mursiyya; El talismán del Yemení”. Es la Mudawwana un tratado de la doctrina malikí que aborda, principalmente, un sistema práctico de derecho familiar. Los antepasados de Muhammad ibn Abi Yamra la aprendieron primero en el norte de África, de manos del gran sabio Sahnun. Y la fueron transmitiendo en al-Andalus de generación en generación convirtiéndose así en grandes sabios sobre el asunto. Gracias a estos conocimientos fueron reconocidos e incluidos en importantes obras biográficas. Y de ese modo los banu Abi Yamra pasaron a la posteridad.

La Mudawwana de los banu Abi Yamra

Muhammad ibn Abi Yamra fue, posiblemente, el más prestigioso de la mencionada familia a lo largo de los siglos. Y la Mudawwana le resulta tan importante porque su conocimiento es, según parece, el único mérito científico de su familia. La única razón para ser incluidos en los compendios biográficos que otorgaban inmortalidad a su estirpe. Así que no es de extrañar que el mencionado personaje cuide mucho de dicho manuscrito y encargue copias del mismo.

¡Ah! Volviendo al tema de sus ancestros, aunque ahora más cercanos en el tiempo: lo que se cuenta en “Mursiya; El pintor del Rey Lobo” sobre la muerte y enterramiento de Ahmad, el padre de Muhammad ibn Abi Yamra, sería bastante ajustado a la realidad de lo que sucedió, incluido el personaje de Ismail ibn Ahmad al-Abdari (Ismael en la novela), imán de su mezquita.

Muhammad ibn Abi Yamra

Nació en Murcia un miércoles del año 1124 d.C., razón por la que se llamaba Muhammad. ¿Extraño? Aquí viene la explicación: su padre, desesperado porque no conseguía tener un hijo varón, suplicó a Allah para lograrlo y se prometió a sí mismo que si el niño nacía en miércoles le pondría de nombre Muhammad, como el Profeta. Al suceder así, con dicho nombre se quedó. Y ese es, ni más ni menos, el motivo de llamarse así.

Muhammad ibn Abi Yamra, personaje real de Mursiya; El pintor del Rey Lobo

Anécdotas aparte, Muhammad ibn Abi Yamra, sin ser un personaje de los más fundamentales de “Mursiya; El pintor del Rey Lobo”, sale reflejado en diversas ocasiones. Y lo hace con bastante veracidad en sus acciones con respecto a lo que la Historia cuenta sobre él. No en vano, está acreditado que ejerció diversos cargos para Muhammad ibn Mardanish.

Relaciones de Muhammad ibn Abi Yamra

Es cierto que Muhammad ibn Abi Yamra llegó a conocer al padre de Amat, Abd al-Haqq ibn Atiya cuando este intentó llegar a Mursiya (aunque esto lo describo en otra novela ya terminada y aún por publicar). Y estudió con otros dos personajes importantes de Murcia, como Muhammad ibn Abi Yafar (que aparece en la inédita novela que antes mencionaba) y Asir ibn Asir (que en El pintor del Rey Lobo vive, como realmente ocurrió en esa época, en Játiva, pero que años antes había vivido en Murcia). Estos dos maestros suyos, por cierto, estaban enfrentados entre sí. Pero eso es otra historia que ya tengo escrita en el otro libro del que os he hablado.

Coincidiría un tiempo en Játiva con Asir ibn Asir, donde ambos ejercieron cargos para el gobierno de Muhammad ibn Mardanish. Fue cadí, de hecho, en Murcia, Valencia, Játiva y Orihuela, reflejándose varios de estos cadiazgos en la trama de la novela. También tuvo cierta enemistad con Abd al-Rahman ibn Hubays, aunque este apenas aparece nombrado en una nota al pie de “Mursiya; El pintor del Rey Lobo”.

Y como dato importante que demostraba la importancia y poderío de su familia en la Murcia de aquella época es que, ciertamente, se le nombró muy joven para la Asamblea consultiva de la ciudad. ¡Tenía 21 años cuando lo nombraron! Y el Rey Lobo, cuando se hizo con el poder, lo mantuvo en el cargo. ¡Por algo sería!

En resumen

Muhammad ibn Abi Yamra fue un importante tradicionista (aunque muy criticado y atacado como tal). Además fue jurisconsulto y cadí. Muchos de los datos que sobre él podréis intuir y descubrir en “Mursiya; El pintor del Rey Lobo” son ciertos. Su familia, muy poderosa, fue respetada y tenida en cuenta por Muhammad ibn Mardanish. En consecuencia, este personaje ejerció para él varios cargos a lo largo de su extensa vida (vivió casi ochenta años, de modo que también ejercería para los almohades).

De momento no puedo desvelaros mucho más sobre este personaje, a riesgo de destriparos algún punto importante de la novela. Así que, si queréis saber más sobre él, tendréis que leer “Mursiyya; El pintor del Rey Lobo”…

Hasta la próxima.

Fuentes bibliográficas

Abu Bakr Muhammad ibn Ahmad ibn Abd al-Malik ibn Musa ibn Abd al-Malik ibn Salid ibn Muhammad ibn Walid ibn Muhammad ibn Walid ibn Marwan ibn Jattab ibn Abd al-Yabbar ibn Jattab ibn Marwan ibn Nadir al-Umawi, conocido como Ibn Abi Yamra

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