Las canciones de Bilitis – Pierre Louÿs

Las canciones de Bilitis

Pierre Louÿs

RESEÑA

Este es uno de esos libros que llegan a tus manos por casualidad. Charlábamos en familia de literatura y otros asuntos, y una de las presentes habló de este libro (cuya existencia yo desconocía) y de su deseo de adquirirlo, a la vez que se refería a la dificultad para ello, pues no lo encontraba por ningún sitio. Así que lo busqué, lo encontré y lo compró. El caso es que lo he leído y no he podido resistirme a reseñarlo.

img_20190904_090503550221780375994297.jpg

En esta obra, el autor, el francés Pierre Louÿs (que llegó a asesorar a Oscar Wilde), finge haber traducido del griego clásico la obra de un cortesano de la época de Safo y Bilitis y gracias a eso, durante un tiempo, consigue cierto éxito. El caso es que no tardan en desenmascararlo, pero para entonces ya ha obtenido cierto éxito y la inercia lo lleva a seguir triunfando con este libro, sobre todo gracias a la buena crítica recibida. En la siguiente foto se puede ver la referencia a la traducción, que se ha mantenido en las ediciones actuales.

“Las sacerdotisas de Astarté aman al salir la luna; luego se refrescan y se bañan en un gran estanque con los bordes de plata. (…) Para que el triángulo de la diosa señale su vientre como un santuario, jamás se depilan; pero se tiñen con pinceles y se perfuman profusamente”.

img_20190904_090645794234061217751970.jpg

El libro contiene ilustraciones en prácticamente todas las páginas, lo que le da un toque muy especial y bonito. Además, se convierte esta obra, en su tiempo, en una muestra de sensibilidad hacia el erotismo, hacia el lésbico sobre todo (aunque también toca otros tipos de erotismo). Aquí os pongo algún ejemplo:

“Una mujer se envuelve en lana blanca. Aquella se viste de seda y oro. Otra más se cubre de verdes hojas y parras.

Yo solo sabría vivir desnuda. Tómame, amante mío, tal cual soy: sin ropas, ni alhajas, ni sandalias. Solo Bilitis pura.

El negro de mis cabellos y el rojo de mis labios son naturales. Mis rizos ondulan en mi rededor, libres y redondos como plumas.

Tómame tal como me engendró mi madre en una lejana noche de amor y si te agrado así, no olvides decírmelo”.

img_20190904_0905079222470512609262204.jpg

El libro pretende, como decíamos antes, recoger las presuntas canciones de una poetisa griega del siglo VI a.C. de la que el autor recogería al inicio un esbozo biográfico inventado según el cual, la mencionada Bilitis viviría en Lesbos, como Safo. Como dije anteriormente, después de la publicación (a la que intentó dar credibilidad hablando de un arqueólogo alemán que habría encontrado los poemas en una excavación), se descubrió que Bilitis no existió realmente.

“Sólo las mujeres saben amar; quédate con nosotras, Bilitis, quédate. Y si tienes un alma ardiente, verás como en un espejo tu belleza en el cuerpo de tus enamoradas”.

img_20190904_1553516106706368814593944.jpg

Lo que sí demuestra el autor, al inventar estas canciones, es su dominio del estilo clásico y su sensibilidad literaria. Si bien es cierto que, al menos yo, al titularse “canciones” y ser publicado en la colección poética de Visor, esperaba un formato de los textos más aproximado a la idea que tengo de un poema, con sus versos y estrofas bien definidos,  y sin embargo me he encontrado más bien con un estilo prosaico (aunque ciértamente poético) que me ha encantado.

“De noche las cabelleras de las mujeres se confunden con las ramas del sauce. Paseaba a orillas del agua. Súbitamente oí que alguien cantaba: sólo entonces distinguí próximas a unas muchachas.

Les pregunté: ¿Qué cantáis? Me respondieron: Cantamos a los que regresan. Una esperaba a su padre y una segunda a su hermano y otra más, la más impaciente, aguardaba a su novio.

Habían trenzado para ellos coronas y guirnaldas, habían cogido palmas de las palmeras y sacado lotos del agua. Se abrazaban por el cuello y cantaban por turno.

Me alejé siguiendo el riachuelo, triste y sola. Pero al mirar en derredor vi que me guiaba, más elevada que los altos árboles, la luna de los ojos azules”.

img_20190904_0904542633119095035576079.jpg

Es, por tanto, una obra digna de ser leída y disfrutada por cualquier amante de la literatura, con el aliciente del toque erótico y sensual que acompaña a los textos. Así que, si la puedes leer en buena compañía, del género o sexo que sea, mejor que mejor.

Hasta la próxima reseña.

Ficha técnica: 

Editorial: Visor

ISBN: 84-7522-162-9

Edición: Año 1999 en la colección Visor de Poesía.

Formato: Papel

Género: Poesía

Traducción: Mariano Navarro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s