Funcionaria

Tras rellenar los consiguientes formularios de acceso verde y azul por triplicado, me introduzco en un conocido bar de copas pasada la medianoche. Menos mal que no pasa nada si mañana llego tarde al curro. Si veo que tal, llamo a la Juani, me ficha y ya está. Constato entonces y tomo nota en el formulario rosa (por duplicado, claro) de la cantidad de gente que abarrota el local y de sus variadas y heterogéneas peculiaridades. Al observar una posible trifulca en la barra saco del bolso el formulario salmón autocopiante por cuadruplicado de altercados públicos. Relleno los datos correspondientes a descripción física del agente provocador: gafas de pasta, camisa de flores y patillas poco pobladas. El agente pasivo del altercado es el camarero. En observaciones consigno que se niega a servirle más copas al agente provocador dado su grado de embriaguez (el del agente provocador). El agente provocador rompe un vaso de cristal en la barra y amenaza con él al agente pasivo. En el apartado de resolución del conflicto consigno que la llegada de los vigilantes del local y el consiguiente traslado del agente provocador al exterior del mismo da lugar a la finalización de la reyerta. No crean que estoy trabajando, esto de los formularios es un tic profesional que me acompaña allá donde voy desde hace unos meses. Gajes del oficio.

Al día siguiente, temprano, accedo al metro en Callao (tras rellenar el correspondiente formulario amarillo de recarga del bono transporte) donde espero mi tren para ir a echar la siesta mañanera al Ministerio en cuya relación de puestos de trabajo figuro inscrita. Entonces constato que el agente provocador de anoche está tumbado en un banco del andén, aparentemente durmiendo. Extraigo el formulario lila de mendigos y sin techo (maldita deformación profesional) y relleno los campos correspondientes sin olvidarme de consignar los siguientes peculiares y probados hechos: zapatos abandonados en el suelo, junto al banco. Calcetines ampliamente rotos por la zona de los dedos gordos. Problemas de relación con el resto de los presentes que evitan su cercanía y lo critican a sus espaldas. Firmo en la zona habilitada para ello y pongo los sellos correspondientes. Hoy me he ganado el sueldo, creo que me voy a pedir la baja en cuanto llegue al Ministerio y, hala, a dormir la mona a casa.

Relato perteneciente a mi proyecto: Ejercicios de estilo.

Resto de ejercicios pinchando aquí.

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