Efemérides del Rey Lobo 7: Julio sobre portada Mursiya El Pintor del Rey Lobo

Efemérides del Rey Lobo 7: Julio

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Y aquí regreso un mes más. En este julio quiero traeros, como hiciéramos en anteriores meses, algunas fechas relevantes en nuestra Historia. A partir de mi novela, «Mursiya. El pintor del Rey Lobo», deseo brindaros aquí los principales sucesos acaecidos en diferentes meses de julio del reinado de Muhammad ibn Mardanish. Os presento así otra publicación de efemérides del Rey Lobo 7. Sí, siete van ya. ¡Vamos!

De momento, os dejo un mapa de las principales localizaciones sobre las que después hablaré:

Principales ciudades citadas en la efemérides del Rey Lobo 7 de Sergio Reyes Puerta y el pintor del Rey Lobo

Efemérides del Rey Lobo 7

Empezaremos, como suele ser habitual, por dar un breve repaso a los acontecimientos más cercanos al Rey Lobo. Después veremos los de almohades y cristianos, sucesivamente. Aunque, aviso de antemano, algunos sucesos podrían ubicarse tanto en un bando como en otro. En fin, ahí voy e intentaré ser cronológico.

Sad, el padre del Rey Lobo

Empezamos en tiempos anteriores al gobierno del Rey Lobo.

En Mursiya El pintor del Rey Lobo, Muhammad ibn Mardanish recuerda con frecuencia a su padre. Este, de nombre Sad en la novela (Sa’d en algunas fuentes), fue un importante guerrero en la época almorávide. De hecho, parece que gobernaba Fraga cuando esta fue atacada por don Alfonso I el Batallador. Por aquel entonces, el Rey Lobo sería aún un niño, y en mi novela recuerda aquellos días y las conversaciones con su padre y hermanos.

La batalla de Fraga

Efectivamente, el 19 de julio de 1134 se disputó la batalla de Fraga en la que, parece ser, el rey aragonés sufrió una herida mortal. Las tropas cristianas pretendían hacerse con la plaza, pero los almorávides la defendieron con uñas y dientes. Y hasta ahí podemos leer. Los detalles que el Rey Lobo recordaría, años después en el alcázar de Murcia y según lo que le contase su padre, los tenéis en El pintor del Rey Lobo.

Retirada de Almería (Efemérides del Rey Lobo 7)

Los cristianos, con apoyo del Rey Lobo, mantuvieron el control sobre Almería durante una década del siglo XII. No quisiera destripar demasiado, pero estos son datos históricos que, a priori, cualquiera de nosotros podría saber. Avisado estás antes de seguir con este punto.

Cuando en el verano de 1157 los almohades asedian Almería con todo, Alfonso VII y el Rey Lobo trataron de ahuyentarlos. Pero no tuvieron éxito y sería en julio de 1157 cuando, tras amagar un ataque a Granada que hiciera a los almohades abandonar el asedio (sin conseguirlo), dan por perdido el castellano puerto Mediterráneo y se retiran.

Estos episodios los vive como testigo el pintor del Rey Lobo junto a uno de los mejores guerreros del Rey Lobo: Ali ibn al-Arabí, del que os hablaré un poco más abajo.

Una referencia al Rey Lobo en un documento cristiano de 1160

Aunque no incluí este dato en la novela (tras sopesar varios pros y contras de hacerlo), me gustaría dejar constancia aquí. Parece ser que el Rey Lobo hizo de testigo o participó de alguna forma similar en una donación eclesiástica cristiana. Ahí es .

Así, el 11 de julio de 1160 Alfonso VIII donaría la iglesia de Santa María de Valdegunia al monasterio de Retuerta. No pude contrastar la fuente con la rigurosidad que a mí me gusta (este fue uno de los motivos principales de no ponerlo en mi novela). Sin embargo, parece que en el documento de esta donación aparece un texto que dice que el Rey Lobo confirmó este hecho.

La frase a la que me refiero diría así “Rex Lupus, uasallus regi Ildefonso, conf.”. Aquí, explicado adecuadamente, sí que me atrevo a ponerlo con la esperanza de que alguien con acceso a la fuente original pueda confirmarlo o desmentirlo.

Fin del sueño granadino (efemérides del Rey Lobo 7)

El 13 de julio de 1162 sería la fecha de la batalla por la que los almohades recuperaron Granada. Como ya hemos ido indicando en anteriores efemérides, unos meses antes la joroba de al-Andalus habría sido conquistada por el Rey Lobo y su suegro.

Ya entrado el verano, y con los convenientes refuerzos, los unitarios la recuperaron en la batalla de al-Sabika. En semejante lucha sería donde, según algunas fuentes, moriría Álvaro Rodríguez de Castro, el Calvo, mercenario al servicio del Rey Lobo.

Álvaro el Calvo y las contradicciones históricas: los problemas del sufrido escritor de novela histórica

Este Álvaro será un importante personaje en la obra de Mursiya El pintor del Rey Lobo. Pero, aún siendo tan atractivo e interesante, me dio unos cuantos quebraderos de cabeza. Os cuento el principal:

Algunas biografías, respaldadas por fuentes tan dignas y fiables como la Real Academia de la Historia (algo así como la RAE de la Historia), lo dan por vivo varios años después de su muerte en Granada. Así que, según unos murió en 1162 (véase González Cavero, 2007) y según otros siguió dando guerra hasta mucho tiempo después. Todas las fuentes consultadas lo identifican como nieto de Alvar Fáñez (y este era, por cierto, lugarteniente del Cid). Todas afirman que Álvaro era hijo de Rodrigo Fernández de Castro y Elo (o Elyo) Álvarez (hija esta del mencionado Alvar). Así que queda poco lugar a las dudas sobre el hecho de que se trata de la misma persona a pesar de los finales tan dispares que las diferentes fuentes plantean.

Ahora bien, ¿cómo resuelvo esta contradicción de las fuentes? Ah, no voy a destriparos el libro. Esto lo descubriréis leyendo El pintor del Rey Lobo. Tan sencillo como eso.

La muerte de Fadila, hermana del Rey Lobo (efemérides del Rey Lobo 7)

En la novela hablo de que a finales de julio de 1162 muere una hermana del Rey Lobo. Hay una parte de realidad en todo esto y otra de ficción. Las investigaciones recopiladas por Martínez Enamorado (2009) (y otras fuentes secundarias) me guiaron bastante a este respecto. Me voy a extender en este punto para, así, también rendirle homenaje a esta señora, ya que tan poco tenidas en cuenta han sido en esa época las mujeres.

Siguiendo las pistas: la lápida de Fadila

Apareció, años ha, en la iglesia de Santa Catalina de Murcia (en el siglo XII era una mezquita) una lápida. A base de mucho investigar, leer y buscar, me encontré con el que podía ser el nombre de la mezquita y el barrio correspondiente a la época. Al respecto hablo en las notas al pie de «Mursiya. El pintor del Rey Lobo» (allí tenéis el dato exacto).

Por cierto, algunos historiadores piensan que esta mujer pudo ser enterrada en algún palacio (quizás en el alcázar menor o el mayor) y que, más tarde (quizás siglos después), la trasladaran a la mezquita. Yo no quise complicarlo tanto e hice que la enterraran en donde fue encontrada.

Tras analizar los textos grabados y conservados en el mármol (estaba incompleta la lápida) se llegó a la conclusión bastante unánime de que era una hija de Sad ibn Mardanish (del que hablé más arriba). Por tanto, sería hermana del Rey Lobo y, además, algunos apuntan que, probablemente, sería algo mayor que él. Esto último lo dejo caer para los amantes del cotilleo, jejeje.

Más sobre la lápida de la efemérides del Rey Lobo 7

Detalle del cartel que acompaña a la lápida de Fadila, hermana del Rey Lobo, en el museo de Las Claras de Murcia

La anterior imagen se corresponde a una imagen que tomé en el Museo de las Claras de Murcia. Allí podréis ver la lápida de Fadila (algún día os pondré una ruta por escenarios varios de mi novela en la que podréis descubrir algunas fuentes inspiradoras para mí). Lápida de la que se habla, también, en mi libro. «Esta es la tumba de [la señora] excelente, hija del…» vendría a decir esta estela funeraria, siendo al-Fadila traducido aquí como «la excelente». Y esto nos conduce a plantearnos el verdadero nombre de este personaje. Antes de continuar os dejo aquí una foto que tomé de la lapida:

Lapida de la hermana de Ibn Mardanish (Rey Lobo) a la que algunos autores atribuyeron (parece que erróneamente) el nombre de Fadila

Sobre el nombre de Fadila

Seguramente, la Fadila de mi novela no se llamara, en realidad, Fadila. Pero tampoco se sabe su verdadero nombre así que… Bueno, mejor os lo explico:

Algún investigador del siglo XIX, en su día, entendió que su nombre era Fadila (ver anterior foto), aunque Virgilio Martínez lo descarta. Resulta que cuando se refieren a ella en la lápida como al-Fadila, probablemente lo hicieran como un apelativo («la excelente») y no como un nombre. Este apelativo sería habitual, por lo visto, entre las mujeres de la clase alta y gobernante de la sociedad almorávide.

No obstante, yo opté, ante la falta de alternativas, por concederle dicho nombre en la novela. A fin de cuentas, nadie ha dado una opción más creíble. Y había que llamarla de algún modo…

La fecha de la muerte de Fadila

Además, la inscripción conservada en la lápida hace referencia al año 557 de la Hégira. Esta fecha equivaldría al año 1162 d.C., en pleno mandato del Rey Lobo. Como no se han conservado datos sobre el mes o día, he tenido la libertad de poder elegir el momento del año que más conviniera a la trama. Ante tales circunstancias, y sin entrar ya en mayores detalles por aquello de no destriparos la novela, opté porque su fallecimiento fuera (como ya habéis imaginado, pues estamos en la efemérides del Rey Lobo 7) en el mes de julio. Así pues, siendo conocido y cierto el año de su muerte, el día y mes es fruto de la ficción que he pergeñado. Como bien saben mis lectores, me gusta facilitar este tipo de datos para que no se puedan perpetuar a futuro informaciones inexactas. Me tomo muy en serio nuestra Historia.

Tampoco sabemos (o al menos yo no lo he encontrado en mis investigaciones) los motivos de su muerte. Una nueva licencia literaria me permitió matarla como mejor convenía a la trama que estaba pergeñando. Pero no os lo voy a contar aquí, que os la estropeo. Sí quiero, como en el anterior párrafo, que sepáis discernir lo real de lo ficticio (aunque, quién sabe: lo que yo me inventé bien pudo ocurrir tal como lo cuento) cuando leáis la novela (o si lo habéis hecho ya).

Su matrimonio con El Piadoso (efemérides del Rey Lobo 7)

Sin disponer de datos históricos que lo corroboren me tomé otra licencia literaria con Fadila. La hice esposa de Ahmad ibn Sufyan, el Piadoso, de Alcira. Algunas fuentes dan a entender que pudo haber un parentesco entre este hombre (y otros) con el Rey Lobo. Más concretamente el de cuñado.

[¡Ah, el maravilloso mundo de los cuñados! Esto daría para mucho, pero no voy a entrar en ese jardín].

El caso es que, ante la escasez de datos en las fuentes sobre mujeres y esposas, tomé mi decisión. Así, opté por hacer que Fadila fuese la esposa de este hombre que, algún día… Uy, ya os iba a destripar una parte importante de la trama. Mejor me callo aquí. Ya lo descubriréis leyendo «Mursiya. El pintor del Rey Lobo».

Mientras, os dejo aquí una foto que me hizo Pepa paseando por el museo de las Claras (cerca de la lapida de Fadila):

Sergio Reyes paseando por el museo de Las Claras, (Murcia) en una zona que en tiempos del Rey Lobo posiblemente formara parte del patio de crucero de su palacio (y que más tarde sería parte del palacio de Ibn Hud)

Nacimiento de Abenarabi

Prácticamente todas las fuentes están de acuerdo, de manera unánime, en esto. El 28 de julio de 1165 d.C. nació en Murcia (Mursiya) Abenarabi. Se llamaba Muhammad ibn al-Arabí y, efectivamente, como cuento en mi novela, era hijo de Ali ibn al-Arabí y Nur.

Uno de los murcianos más universales

Abenarabi es, seguramente, uno de los hijos más ilustres de Murcia. Los musulmanes se refieren a él (entre otros apelativos) como el vivificador de la religión. Y, aún hoy en día, su tumba de Damasco es visitada en mística peregrinación por muchos creyentes.

Los padres y parientes de Abenarabi

Así que, sí, muchos datos que sobre Abenarabi doy en mi novela son ciertos. Su padre era Ali, al que ficciono como amigo de mi protagonista, el pintor del Rey Lobo. Y este Ali, efectivamente, era un militar de alto rango al servicio de Muhammad ibn Mardanish, tal y como explico en mi novela.

Su madre era Nur y era hermana de un gobernador de una ciudad norteafricana (Tremecén), tal y como reflejo en mi novela. Lógicamente, la carta que a través de este gobernador llega a casa de Ali con destino a su amigo el pintor, es inventada, pero ¿quién se atrevería a asegurar que no pudo pasar algo parecido? Yo no, desde luego.

El hermano boticario de Ali, la finca familiar en La Alberca, las hermanas de Abenarabi… y otros muchos detalles que el lector puede leer en mi novela, también estarían adecuada y fiablemente documentados.

Religión e intertextualidades

Al ser muy niño en tiempos del Rey Lobo y mudarse luego a Sevilla, la actividad religiosa de Abenarabi en la Mursiya que novelo en El pintor del Rey Lobo sería muy pequeña y nada significativa. De hecho, algunas biografías suyas afirman que, influido por los anhelos y el camino de su padre, probablemente antes de dedicarse a la mística Abenarabi haría sus primeros pinitos en el mundillo militar. Así que no he podido desarrollar demasiado ese aspecto en la trama murciana de mi obra.

Es más, algunas fuentes afirman que a su padre, probablemente, no le haría demasiada gracia la inclinación sufí de Abenarabi. Que le costaría aceptarla, aunque acabara por hacerlo. Estos detalles sí trato de reflejarlos en el carácter de Ali convirtiendo, a la vez, al protagonista Ahmad en sufí y, por ende, en influencia sobre el pequeño Muhammad ibn al-Arabí.

Así pues, en mi obra también meto juegos intertextuales a partir de los propios textos de Abenarabi y de otros autores más actuales. Aunque algún día, en otra entrada, pretendo analizar más a fondo las intertextualidades de mi novela, os adelanto aquí alguna. Por ejemplo, la casa donde vive Ali y nace Abenarabi la escojo siguiendo la obra de Rafael Hortal: Historia de Lo (2016). O, en una batalla en los alrededores de Alcalá la Real, lucha junto a Ahmad ibn Waddah un tal Karim, ficticio barbero del Rey Lobo en la novela de Antonio Rodríguez Hernández: Mi señor Ibn Mardanish (2015). O las referencias al Tajo de Camilo José Cela en su Viaje a la Alcarria ya las esgrimía mi protagonista en los alrededores de Zorita…

No sigo que me lío.

Y por eso publico hoy esta entrada y cómo elijo algunas fechas

Sí, quizás porque lo más importante de todos los julios del Rey Lobo sea el nacimiento de este genio en las tierras bajo su mandato he optado por publicar hoy este artículo.

Por cierto, más abajo insistiré en ello, pero hago en mi novela que un ejército almohade cruce el estrecho justo en este 28 de julio de 1165. Según las fuentes parece bastante cierto que esto sucedió en julio, pero en ausencia de día exacto quise hacerlo coincidir con el nacimiento de Abenarabi.

Muchas decisiones que tomo al escribir novela histórica cuando los datos no son exactos las tomo así, jugando con eventos relevantes, como en el ejemplo anterior. Ya en Mursiyya El talismán del Yemení hice algo parecido con un documentado incendio en el campo de Cartagena y un importante evento. Pero hasta ahí puedo leer (por ahora).

Regreso a Mursiya de la embajada murciana a Sevilla

En anteriores efemérides del Rey Lobo os conté que el hijo del Rey Lobo, Hilal, acudió a Sevilla en 1172. Iba acompañado de un grupo de notables murcianos, en plan embajada, para reunirse con el califa almohade. Incluso alguno de sus acompañantes falleció allí, como en otras entradas hemos contado.

Se calcula que a finales de julio o principios de agosto de ese mismo año los componentes de la embajada partirían de Sevilla en dirección a Mursiya. Y las fuentes afirman que irían acompañados de un imponente ejército almohade. Así lo cuento, también, en la novela.

En la efemérides de agosto os contaré un poco sobre la llegada almohade a Mursiya.

Detalle de los sucesos protagonizados por Muhammad ibn Mardanish y sus hombres citadas en la efemérides del Rey Lobo 7 de Sergio Reyes Puerta y el pintor del Rey Lobo

Dejamos aquí el recopilatorio mardanisí y, ahora, nos desplazamos al mundo almohade.

Los almohades en la efemérides del Rey Lobo 7

Vamos a ver ahora algunos de los principales sucesos de los principales enemigos del Rey Lobo, los almohades.

Cartita para que os portéis bien

El jueves 29 de julio de 1148 el califa Abd al-Mumin envió una cartita a al-Andalus. La llamo así por su carácter amonestador. Veamos.

El desmadre almohade

Según las crónicas y fuentes, los almohades estaban un poco desmadrados durante sus primeros años en al-Andalus. Así lo reflejo con diversos ejemplos en Mursiya El pintor del Rey Lobo. No recuerdo haber recogido en la trama, no obstante, referencias a esta epístola, pero sí quiero dejar constancia de la misma.

Abd al-Mumin mandó hacer muchas copias de la carta y las hizo llegar a las ciudades andalusíes bajo su dominio. Precisamente para que no se le fueran de control, ya que se estaban cometiendo muchas injusticias con los propios musulmanes. Incluso se habían hecho frecuentes los enfrentamientos en los zocos.

Portaos bien, zagalicos

En la carta, por tanto, procuró tranquilizar a los andalusíes sobre el buen estado y seguridad del poder almohade. Y, además, les pedía que se limitaran a la ley conocida, prohibiendo las ilegalidades y el derramamiento de sangre. Vamos, que os portéis bien, nenicos.

Nuevo contingente almohade a al-Andalus (efemérides del Rey Lobo 7)

Más arriba os he hablado del nacimiento de Abenarabi y os decía que hago coincidir dicha fecha con la entrada en al-Andalus de un nuevo ejército almohade. Pero es aquí cuando toca hablar de ello en profundidad y aclarar lo que hay de cierto en esto.

Petición de tropas

Las crónicas y fuentes recogen una fecha exacta: el 12 de julio de 1165. En esta fecha sostienen que el califa Yusuf, acompañado en Marrakech de sus hermanos Abu Hafs Umar y Abu Said Utman, recibió una petición. ¡Los gobernadores andalusíes le solicitaban refuerzos!

Llegada de tropas (fecha ficticia)

Parece ser que su respuesta fue inmediata y, aunque no he encontrado referencia exacta a la fecha de envío o llegada de las tropas, me tomo una licencia literaria al respecto. En la novela digo (aunque probablemente no ocurriera así) que el nuevo ejército entra a al-Andalus el 28 de julio. ¡El mismo día en que nació Abenarabi!

Ya he explicado más arriba que muchas decisiones de escritura las tomo con criterios similares, haciendo coincidir fechas cuando una es claramente conocida pero la otra no, aunque factible de converger.

Ataque al castillo de Labassa (Guadix)

No voy a extenderme porque de esto hablamos en la anterior efemérides. Pero sí recuerdo que a finales de junio o a principios de julio (por eso lo repito aquí) de 1167 el recién nombrado gobernador de Granada (Abu Abd Allah Muhammad ibn Abi Ibrahim) mandó atacar el castillo de Labassa. No he encontrado la ubicación exacta de esta fortaleza, pero estaría cerca de Guadix. Y estaba controlada por un contingente de mercenarios cristianos al servicio del Rey Lobo.

Otro contingente a al-Andalus

En este caso hablamos del año 1170. El califa Yusuf envió un fuerte ejército a al-Andalus al mando de Abu Hafs y, probablemente, Abu Said Utman y otros. La fecha exacta no se sabe pero todo indica que sería a finales de julio o principios de agosto. Y se cree que llegarían a Sevilla sobre septiembre u octubre de 1170.

Y hasta ahí puedo leer.

Asedio de Huete y licencias literarias

Este es un tema que quería aclarar ya que es una de las licencias literarias más gordas que me tomo en la novela. La mayoría de las fuentes hablan claramente de que el asedio almohade a Huete de 1172 fue en julio. Alguna crónica, incluso, habla del 19 de julio como fecha de un diluvio en la zona.

Mis licencias literarias: julio o antes

Yo, por necesidades de mi trama y tras analizar algunos aspectos de las guerras civiles cristianas (Laras vs Castros) y otros datos (siempre se me ha hecho difícil entender el tiempo que transcurre entre la muerte del Rey Lobo y la toma almohade de Murcia), opté por adelantarlo unos meses. Así, hago que sea en marzo cuando cercan esta población castellana, lo que podría justificar que el ataque a Murcia no fuera mayor ni más pronto.

Y es que alguna fuente habla de que el califa almohade se apoderó de Murcia tras el asedio de Huete, lo que también se podría interpretar de dos modos. El primero es que podría referirse a la fecha en que los almohades entraron en Murcia (en agosto, después del cerco de julio a Huete) o a la fecha en que Hilal llegó a Sevilla para entregar su reino a los unitarios, en abril / mayo (lo que podría dar a entender que el asedio a Huete ya estaría, al menos, en marcha).

Amparándome en algunos datos como los expuestos tomé esa decisión, si bien quiero aclarar aquí que la mayoría de fuentes hablan de julio. Al menos como fecha final del infructuoso asedio.

Personajes importantes en Huete

Aprovecho para destacar que, por lo visto, además del califa almohade y su abuelo, en el asedio de Huete estaría presente el famoso Averroes. Muhammad ibn Rusd (Averroes) destacó como filósofo, médico, jurista y teólogo andalusí, un aristotélico de pro muy conocido en el mundo musulmán. También hay pruebas de que estaba en junio en Sevilla, lo que no impide que pudiera estar en julio en Huete, pero facilita el interpretar un cerco anterior de la ciudad castellana que, tal vez, se prolongara hasta su levantamiento en verano. Por cierto, ya dijimos en anteriores efemérides (ver junio) que ningún dato nos permite descartar la presencia de Averroes en el entierro del murciano Caracaballo.

Detalle de los sucesos protagonizados por los almohades citadas en la efemérides del Rey Lobo 7 de Sergio Reyes Puerta y el pintor del Rey Lobo

Fuera del período de la efemérides del Rey Lobo 7

Para terminar la parte almohade quiero contar aquí dos cosicas que están fuera de la época mardanisí. Sin embargo, me parecen lo suficientemente relevantes como para destacarlas de cara a los grandes amantes de la Historia que nos siguen. Además, estos dos sucesos se nombran en mi libro y así dejo claro a los lectores que tuvieran dudas que son totalmente reales.

Muerte de Yusuf (califa)

El 29 de julio de 1184 muere Yusuf, segundo califa almohade bajo cuyo mandato cayó Mursiya / Murcia.

Batalla de Alarcos

El 19 de julio de 1995 se libró la batalla de Alarcos. En ella los almohades vencieron a los cristianos, dando aire y años al dominio almohade en al-Andalus.

Los cristianos en la efemérides del Rey Lobo 7

Veamos ahora los principales sucesos que los cristianos protagonizaron en tiempos de Muhammad ibn Mardanish.

Conquista de Baeza y otros hitos anteriores

Bueno, aunque esto fue unos pocos meses antes de que comenzara el reinado del Rey Lobo, los personajes lo recuerdan en algún diálogo. Aprovecho este espacio para aclararos la verdad.

Efectivamente, el 25 de julio de 1147, como se recoge en Mursiya El pintor del Rey Lobo, los cristianos conquistaron Baeza. Y, efectivamente, la leyenda dice que contaron con la ayuda del cartagenero San Isidoro de Sevilla. En la novela lo cuento.

Y, ya que estamos, otro 25 de julio, el de 1139, se desarrolló la batalla de Ourique en la que el rey portugués Alfonso Enriquez tuvo unas visiones místicas. O eso contó para legitimar su poder. Las versiones varían, pero parece que en ese escenario vio las cinco llagas o a Jesucristo y los ángeles (según la fuente). El resultado es que don Alfonso venció a los musulmanes al sur de Portugal y fue, como en el caso anterior, en el día de Santiago (25 de julio). Eran los inicios del reino portugués que el papa de Roma acabaría reconociendo en 1179.

Comienza el sitio de Tortosa

En julio de 1148 Ramón Berenguer IV puso sitio a la Tortosa mardanisí. El Rey Lobo hizo todo lo que estuvo en sus manos para conservarla. En próximas efemérides iremos viendo en qué quedó la cosa.

Asedio a Jaén y otras vicisitudes

A mitad de julio de 1151 (el 11 según el Fuero de Avilés) don Alfonso VII puso asedio a Jaén. Lo apoyaba el Rey Lobo, que envió a su suegro Ibrahim ibn Hamusk. Antes habían estado en Almería, que se encontraba cercada por los almohades en un intento de recuperarla de manos cristianas. Pero, convencidos de que no representaban peligro, Alfonso decidió regresar a sus tierras, pero quiso asediar Jaén antes.

Alguna fuente apunta (aunque yo no pongo la mano en el fuego) que también pusieron asedio a Granada.

Entretanto los almohades, como supusieron los cristianos, levantaban el sitio de Almería, acuciados por el hambre y el calor, marchando a Córdoba. Por cierto, ese cerco, como cuento en mi obra, lo habían establecido tras amagar con dirigirse a Murcia.

Portugueses toman Alcácer

El 7 de julio (¡San Fermín!) de 1157 los portugueses tomaron el castillo de Alcácer (unas millas al sur de Lisboa).

Muerte de un rey

Según González Cavero, por ejemplo, el 31 de julio de 1158 murió Sancho III de Castilla, el Deseado. Otras fuentes (como Lacarra, 1972) hablan de que falleció el 31 de agosto de 1158. Aunque en mi novela (ante la disparidad de datos) opté por la fecha de agosto, tengo que recoger aquí este dato ya que hablamos de julio en esta efemérides del Rey Lobo 7 y es una de las fechas que la historiografía da por buena.

En cualquier caso falleció a los 25 años de edad tras un reinado muy corto en el que dio continuidad a los acuerdos de su padre con el Rey Lobo. Pero al morir dejó Castilla en una situación delicada, ya que el heredero era muy pequeño aún (tres añitos). En consecuencia, dos linajes se disputaron la regencia del jovencísimo monarca, lo que dio lugar a batallas como la de Huete, de la que hablaré enseguida. Las familias enfrentadas eran, por supuesto, los Laras y los Castros. En esta última estirpe se encuadraría uno de los más conocidos mercenarios del Rey Lobo: Álvaro el Calvo.

Obviamente, todos estos sucesos tendrían consecuencias directas e indirectas en territorios del Rey Lobo, como bien ha podido descubrir ya el lector de mi novela.

Batalla de Huete (efemérides del Rey Lobo 7)

Lo acabo de adelantar hace dos párrafos y también hablé de esta batalla en la anterior efemérides. También hablamos en efemérides anteriores de la batalla de Lobregal, ganada por los Castro. Pues bien, en junio o julio de 1164 Fernando Rodríguez de Castro, el Castellano, venció al conde Manrique Pérez de Lara en la batalla de Huete. Este conde falleció allí mismo a consecuencia de las heridas recibidas y sus parientes tuvieron que tomar las riendas de las tropas derrotadas. Así, decidieron retirarse con el joven rey, del que poseían la custodia, a Zorita de los Canes. Recuérdese que en su día, don Alfonso VII se reunió en Zorita, como vimos en otras efemérides, con el Rey Lobo.

Sobre fechas dudosas

He dicho que la batalla fue en junio o julio porque las fuentes vuelven a contradecirse.

  • Hay alguna fuente que habla del 3 de junio de 1164, aunque parece bastante dudosa según los historiadores consultados.
  • Otra fuente habla de que Manrique Pérez de Lara murió el 9 de julio.

Yo, en la novela, opto por situarla, por alusiones durante una discusión, en el 9 de julio, razón de más para recordarla en esta efemérides.

Nueva regencia sobre Alfonso VIII

Ya lo he dicho más arriba. Al morir en la batalla de Huete el regente, Manrique Pérez de Lara, heredó esta regencia Nuño Pérez de Lara. Esta información, aunque parezca baladí, insisto en que es importante para entender el devenir de los acontecimientos andalusíes.

Comienza el reinado de Alfonso II de Aragón El Casto

Aunque parece que hay contradicciones entre junio y julio según fuente, el día coincide. Así, parece ser que el 18 de julio (o de junio) de 1164, el pequeño Alfonso II de Aragón recibe los poderes de su madre Petronila. Esta renunció en favor de su hijo, que era heredero de Aragón y Barcelona, aunque fuera aún un niño.

En la novela no entro en demasiados detalles, por lo que aprovecho aquí para contar que Fernando II de León intentó tutelarle. Aunque, al final, se creó un consejo de regencia que se encargaría del reino hasta que el jovencito cumpliera los catorce años de edad.

La Orden de Santiago nace en tiempos de la efemérides del Rey Lobo 7

Algunas fuentes sitúan en el 29 de julio de 1170 la creación oficial de la Orden de Santiago. Esta sería una evolución de los Fratres de Cáceres, en la que uno de los Castros, medio tío de Álvaro el Calvo, tuvo gran poder. De hecho, en mi novela, este hombre, Pedro Rodríguez de Castro, habla con don Fernando Rodríguez de Castro el Castellano y le pide ayuda en la fundación de la Orden.

Y ya que hablamos de estos Castros (Álvaro, Fernando y Pedro) os contaré otra curiosidad sobre el cómo escribí «Mursiya. El pintor del Rey Lobo». En este caso a cuenta de una intertextualidad a la que tuve muchas ganas pero a la que me resistí en favor de la Historia.

Intertextualidades imposibles

Me quedé con las ganas, porque ni había sucedido lo uno ni lo otro (enseguida sabréis a qué me refiero) de jugar con la literatura en el siguiente caso. Y es que el recién citado don Fernando Rodríguez de Castro El Castellano, hermano de Álvaro el Calvo, hizo de las suyas en 1180 (y también fue en julio). Ya había demostrado este hombre su carácter cuando en la batalla de Lobregal mató a su entonces suegro, Osorio Martínez. Tiempo después se divorciaría de la hija de este y acabaría casándose con Estefanía Alfonso. Pero, al final, la cosa se complicó. Veámoslo a continuación.

Un desdichado crimen

El 1 de julio de 1180, don Fernando mató (por un malentendido) a su segunda esposa: Estefanía Alfonso (hermanastra a la sazón del rey de León y, además, prima hermana de los Castro… ¡prima, incluso, de su marido!). Por cierto, de la boda de Estefanía y Fernando (celebrada en 1165) se habla también en Mursiya El pintor del Rey Lobo. No he podido encontrar confirmación histórica de que acudiera a la celebración don Álvaro el Calvo, pero así hago que sea en mi novela, lo que parece lógico. Y lo que hablan Álvaro y su esposa sobre sus parentescos y relaciones en las páginas de Mursiya está, también, adecuadamente documentado.

Pues bien: a partir del asesinato de Estefanía el gran Lope de Vega escribió una obra titulada «La desdichada Estefanía«. No es, tal vez, de las más conocidas pero tampoco de las menos.

Lope de Vega en Mursiya El pintor del Rey Lobo

Lope de Vega y el pintor del Rey Lobo. Eso son palabras mayores. En realidad, lo más intertextual que pude hacer yo con esto fue hablar de dichos personajes en mi novela.

Fiel a mis principios, no quise adelantar tantos años la fecha del asesinato para obligarlo a formar parte de la trama. Me importa mucho la recreación lo más exacta posible de las épocas que narro y eso lo hubiera desvirtuado en demasía. Del mismo modo, tampoco quise hablar de Estefanía como «la desdichada». Entiendo que ese apelativo se le empezaría a aplicar, más probablemente, tras su muerte. Hubiera sido una sucesión imperdonable de anacronías (que siempre trato de evitar, salvo necesidades imperiosas de la trama). Pero dejo aquí constancia, eso sí, de que nombrar esa boda fue mi humilde manera de intertextualizar mi obra con la de Lope de Vega. Si es que eso se puede considerar como tal.

El rey Fernando II de León, enfadado

Ah, os dije que la finada, Estefanía Alfonso, era hermanastra del rey de León. Algunos os habréis preguntado cómo se lo tomaría el hombre (lo de que su tocayo el Castro se la cargara).

Pues no debió de hacerle mucha gracia y puede que hasta pensara en castrar al Castro, porque este le pidió perdón encarecidamente. Yo no quería matarla, fue una desafortunada confusión y todas esas mierdas que supongo que se dirían en casos similares. El caso es que lo hubo de perdonar porque el Castro vivió cinco años más. Así que ya veis lo que valía una vida en aquella época, por muy de la nobleza que fueras…

Detalle de los sucesos protagonizados por los cristianos citadas en la efemérides del Rey Lobo 7 de Sergio Reyes Puerta y el pintor del Rey Lobo

Fuera del período de la efemérides del pintor del Rey Lobo 7

Por último, para terminar la parte cristiana, saltamos aún más en el tiempo (ya lo habíamos hecho con la muerte de Estefanía). Nos vamos a 1212, unos cuarenta años después de morir el Rey Lobo.

Las Navas de Tolosa

El 16 de julio de 1212 se libró la famosa batalla de Las Navas de Tolosa en la que los cristianos vencieron a los almohades.

Quiero nombrar esta batalla porque fue el comienzo o, al menos, el punto de inflexión de la decadencia almohade en al-Andalus. Este hecho marcará, sin duda, el contenido de futuras obras de la serie Mursiya que pueda escribir. Así que, debemos tener en cuenta esta fecha tan importante.

Personaje que muere en Las Navas de Tolosa (no cristiano)

Y por relacionar esta importante batalla aún más con mi obra, sí os voy a contar una cosa. Hay un personaje que aparece en mi El pintor del Rey Lobo tan solo para poder hablar hoy de él en este artículo. Y es que, en una reunión que el Rey Lobo tuvo con notables de Játiva y alrededores hago que un niño acompañe a su padre. El padre era el cadí de Játiva Harun ibn At y el niño, Ahmad ibn At, que tendría unos seis o siete años. Pues bien, este chaval, al que hacía ilusión conocer a Muhammad ibn Mardanish participó en la famosa batalla y murió allí con unos sesenta y cuatro años de edad.

Que conste que no es el único personaje de la novela que participó en Las Navas, pero los demás… Irán saliendo cuando proceda (y si procede).

Muertes en la efemérides del Rey Lobo 7

No teniendo nacimientos destacables que reseñar (más allá del ya comentado más arriba de Abenarabi) os comentaré alguna muerte de personajes relevantes en Mursiya El pintor del Rey Lobo, aunque fuera después del reinado de este. Y os revelaré más secretos sobre la escritura de mi novela.

Abd al-Rahman al-Miknasi

El 9 de julio de 1176 muere al llegar a Marrakech (formaba parte del séquito de, probablemente, Abu Said Utman) Abd al-Rahman al-Miknasi. Este personaje fue secretario del Rey Lobo y muchos lectores lo recordaréis, entre otras muchas cosas, porque compuso un célebre poema sobre las collejas que ibn Mardanish le arreaba a al-Hasan en las veladas literarias.

Los pescozones a al-Hasan

Sobre lo de los pescozones del Rey Lobo a al-Hasan me gustaría aclarar que parece algo bastante demostrado. Muchos creían que me lo había inventado (incluso mis editores), pero no. Como a menudo digo, procuro que la mayor parte de lo que cuento en mis novelas históricas sea verdad o, al menos, pudiera haberlo sido. Las crónicas no dejan lugar a dudas de que Muhammad ibn Mardanish le pegaba esos pescozones a un tal Hasan o al-Hasan en las veladas nocturnas que organizaba.

Ahora bien, es de justicia confesar que no encontré más información sobre el receptor de las collejas que su nombre. Las crónicas dicen que era el fatá (esclavo de alto nivel) Hasan la víctima de aquellas chanzas. Y que, después, le daba un regalo generoso. Pero como no he encontrado en toda la documentación más información sobre dicho esclavo, en vez de construir otro personaje para tan sólo recrear tan insignes collejas, aproveché a alguien de nombre parecido que tenía un papel muy adecuado para poder recibirlas. Esa es la licencia literaria que me tomo con respecto a los famosos pescozones. Todo lo demás parece ser rigurosamente cierto.

Muerte de Ahmad al-Waqqasi

El 18 de julio de 1178 falleció Ahmad al-Waqqasi, uno de los principales visires de Ibrahim ibn Hamusk, el suegro del Rey Lobo. En otras efemérides hemos hablado de él por su hija Atika y otros datos históricos y de la novela. Hoy quiero aprovechar la información sobre su muerte para ilustrar otros aspectos de la Historia medieval.

La peste y otros relatos

Ahmad al-Waqqasi murió en Málaga, pero lo hizo recién llegado de Marrakech (llegó el 16 de julio junto a su hijo). En esos tiempos había brotes de peste en Marrakech (según las fuentes consultadas) así que cabe pensar que pudo morir infectado de dicha pandemia.

Aprovecho para hablar de otro relato en el que trato esta temática. «Olvidando Marrakech» es un relato mío ilustrado por la granadina Lola Lolártica que ambiento en el Marrakech del siglo XII. Aunque no lo sitúo exactamente en los años de la documentada peste, parto de la idea de que pudo haber brotes en años anteriores. De hecho, algunas crónicas hablan de pestes en al-Andalus en tiempos del Rey Lobo.

En Olvidando Marrakech sitúo a varios personajes reales, de origen andalusí, que se fueron a vivir a Marrakech. Y gran parte de lo que cuento de ellos en ese relato es verdad, según las fuentes. Así que, como complemento, recomiendo que leáis ese texto que está incluido en una antología solidaria por el Alzheimer. Así, de paso, colaboráis con una buena causa.

Muhammad ibn al-Barraq

Por último os hablaré de Muhammad ibn al-Barraq. Este hombre era de Guadix, donde nació sobre el 1134 o 1135. Murió también en Guadix a los 67 años lunares, el 11 de julio de 1200. Tuvo una muerte tonta: tropezó y del costalazo que se dio al caer pasó al otro barrio.

Pero, entre medias, fue desterrado por Muhammad ibn Mardanish. En la novela Mursiya El pintor del Rey Lobo podréis descubrir los motivos. El caso es que el Rey Lobo lo obligó a vivir en Murcia y Valencia. Si pudo morir en Guadix fue porque la muerte del Rey Lobo le dio la oportunidad de volver a su añorada tierra.

En resumen

Estos son tan sólo algunos de los sucesos y eventos realmente acaecidos en algunos de los diferentes meses de julio del siglo XII. Destacamos el nacimiento de Abenarabi, uno de los murcianos más universales. Otros eventos principales a reseñar se refieren a sucesos como la batalla de Huete o la perdida de Almería en 1157.

Más no podemos contar en esta efemérides del Rey Lobo 7 (al menos por ahora). Esperamos que os haya resultado interesante.

Muchas gracias por leernos.

Hasta la próxima, que será en agosto.

¡Ah! Para saber más sobre las fuentes
bibliográficas en que me ha inspirado
para escribir esta novela histórica y
esta efemérides del rey lobo 7
podéis pinchar aquí.
Texto de esta efemérides y anteriores
escrito y/o revisado por Sergio Reyes.
Imágenes y mapas por Sergio Reyes

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